Mostrando entradas con la etiqueta Diégesis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Diégesis. Mostrar todas las entradas

martes, 21 de marzo de 2017

Teogonía

Al principio de todo lo único que había era la nada. Sin ninguna luz que iluminara el espacio vacío, me encontraba eternamente rodeada de oscuridad. Di vueltas por aquella extensión negra, en busca de algún rastro de existencia, sin lograrlo. 

Pero de pronto, al cabo de un tiempo (el cual tampoco había sido creado aún) vi un punto resplandeciente en la lejanía. Empecé a gritar sin éxito, el vacío me lo impedía, y salí corriendo en su búsqueda. Y entonces me vio.

Era una amalgama de materia y energía flotantes, cambiando de forma a cada instante. Al fin y al cabo yo era como él. Nos acercamos y una parte de nosotros se tocó, lo que provocó que todo nuestro ser explotara y se expandiera por todos los confines de un universo aún por ser creado.

martes, 14 de marzo de 2017

#50 I.Cerbero (Borrador)

Escribe un relato sobre la amistad entre un hombre y un animal.

(Poner cita sobre muerte o algo así. Buscar La divina comedia, seguro que hay algo bueno)

El hombre se vistió con tranquilidad, abrochándose los botones de su camisa negra lentamente. Se ató los zapatos y se puso los guantes de piel. Cogió la mochila del armario y de dentro sacó la correa. Cuando el gran Boerboel negro oyó el ruido de la correa en los guantes de su amo salió corriendo hacia él y se plantó delante suyo.

El dueño le sonrió, se agachó y empezó a acariciarle con una mano mientras desliaba la correa con la otra. (Aún recordaba la primera vez que lo vio, peleándose con sus hermanos en aquella jaula. La chica le contó mientras firmaba los papeles que la madre había muerto en el parto, y que del padre no sabían nada. Él le preguntó si alguien había adoptado ya a alguno, pero ella le dijo que no, que él era el primero. El hombre y el perro bajaron la colina y se hicieron inseparables. No sé si ponerlo aquí o qué) Cuando ya se la hubo puesto se levantó, se aseguró de que tenía las llaves en el bolsillo, y los dos salieron de la casa. 

martes, 7 de marzo de 2017

#4 Hermana de los hombres

Escribe una historia en la que salves la situación con un mayúsculo deus ex machina.

En 23 segundos me sonará el móvil. Lo cogeré y al otro lado de la línea estará mi novio, para decirme que llegará un poco tarde. Esto es porque, aunque no debería saberlo en este momento, él se está preparando para pedirme matrimonio.

Y en este instante me suena el teléfono.

-¿Sí?

-Hola, cariño. Quería decirte que… bueno… llegaré un poco tarde. Lo siento, pero es que me ha surgido un imprevisto, ya te contaré después. 

-No te preocupes, pero más te vale que me lo recompenses… 

-¡Te lo prometo! Hasta luego. Te quiero.

-¡Y yo a ti!

Te preguntarás cómo lo sé. Esto les porque ya lo he vivido. Y no solo he vivido esto, sino que sé qué pasará en todos los momentos que quedan hasta mi muerte. 

martes, 21 de febrero de 2017

Soubresaut

Soubresaut: pequeño o gran salto realizado con las dos piernas en quinta posición de pies. Es la forma más elemental de salto llamada también salto de pies juntos.

Mírala. Mira como mueve sus brazos, como da vueltas sobre su pierna. Como salta al compás de la música. Parece una simple marioneta, controlada por la mano de alguien externo a ella. Si entrecierro los ojos incluso puedo verle las cuerdas unidas a sus extremidades. La odio.

Cuando acaba la canción las demás bailarinas la aplauden, yo incluida, y la directora da por concluido el ensayo. Empezamos a salir pero la directora me llama. Voy hacia ella y, sin mirarme a los ojos, me dice que no tiene otro remedio que darle el papel principal a ella. Le grito en susurros y le pido otra oportunidad, pero se excusa diciendo que la Junta ya lo ha decidido, que no ha podido convencerles a tiempo.

martes, 7 de febrero de 2017

#1 Cork

Escribe un relato que comience en un día de Año Nuevo.


"When it all comes down, can you say that you never gave up?" The eco-terrorist in me, Rise Against


Ella corría tambaleándose con sus tacones, mientras la sangre palpitaba al fondo de su oreja. Giró la esquina y esquivó la mirada de las grandes cabezas que reposaban sobre sus pedestales de piedra en el parque a su izquierda. Siguió la misma calle y por fin vio las luces que iluminaban el cartel. Se acercó a la puerta y un hombre calvo le abrió la puerta mientras se acababa su cigarrillo.

Al entrar miró a todos lados y vio como a su derecha le esperaban sus amigos haciendo señales a los relojes.

-Rita, ya te vale, siempre llegas tarde.

-Perdón, es que he perdido la noción del tiempo.

-¿Vas a seguir usando la excusa de siempre? Como propósito podrías ponerte ser más puntual, ¿no? Bueno, ya da igual. ¡Feliz año!

Rita les felicitó también y le dio dos besos a cada uno. Cuando hubo acabado fue a la barra y, después de esperar un rato, pidió una cerveza, que había subido de precio por "ser el día que es", como le dijo Nic. Aunque tampoco se quejaron demasiado, el precio normal era muy bajo, tanto que la mayoría se creía los rumores que había sobre las ilegalidades que se cometían cuando cerraban las persianas y la gente aún no había salido.

jueves, 19 de enero de 2017

Capítulo 4: Matar a una Rita

Efectivamente, tengo ganas de matar a Rita. Si no la conocéis ella es una estudiante de periodismo con un blog en el que cuelga noticias de su pueblo y que algún día acabará casándose con David, su mejor amigo y que después de sufrir un accidente tiene amnesia anterógrada.

Igual os suena un poco esta descripción (menos la parte de que está casada), y es que Rita está ligeramente basada en Marina. Surgió de un reto de ELDE del año pasado, Crónica de un acosador de famosos, en la que nos imaginaba a Marina y a mi en un Burger King cuando nos encontrábamos con Patrick Rothfuss. Como os podréis imaginar le cantábamos las cuarenta por hacernos sufrir como lo hace sin publicar el tercer libro. Pues al cabo de un tiempo con otro reto (qué queréis, 52 relatos dan para mucho) descubría que David, por algún motivo no podía generar nuevos recuerdos, pero Rita estaba allí para ayudarle. Y así fue como estos dos personajes, basados en nosotros, entraron en Diégesis.

martes, 27 de diciembre de 2016

#47 Ánima

Elige una letra del alfabeto (he escogido la "a"). Encuentra 5 elementos de tu habitación que comiencen por esa letra y escribe un relato sobre alguien que intenta escapar usándolos, al más puro estilo MacGyver.

Contó mentalmente los segundos, preparándose para salir de su cuerpo. Todas las luces se apagaron a la vez, permitiéndole sacar su alma y proyectarla hacia el exterior de la habitación. Allí fuera se dirigió a la enfermería, donde se encontraba el cuerpo inconsciente de Dani. Las luces se encendieron de nuevo y el monitor que había en el cabecero del camastro indicaba que todo estaba bien, así que fue al despacho de la jefa de seguridad. Por el camino vio a un par de guardias corriendo hacia su propia celda, donde solo la encontrarían a ella durmiendo, con los rizos rubios tapándole la cara, sin sospechar lo que estaba ocurriendo. Dani siempre le decía que se parecía mucho a su madre, que tenía el pelo igual que ella. Incluso tenían el color de los ojos parecidos, aunque los de su madre eran más claros.

Atravesó la pared del despacho y vio a Arlandria sentada mientras leía unos informes. Ahora llegaba la parte más complicada: debía entrar en su cuerpo, pero ella había sido entrenada para evitar que ocurriera esto. Había repasado incontables veces el plan con Dani, pero nunca habían decidido qué era lo mejor para romper las barreras de su mente, no sabían lo que había en la habitación. Miró a su alrededor y lo único que vio fueron una estantería llena de libros y álbumes y un gran equipo de música antiguo. "Así que de aquí sale la música de cada mañana, ¿eh?" pensó Helena.

martes, 20 de diciembre de 2016

#18 Pulso

Escribe un relato que involucre agua como elemento relevante de la historia.

La primera vez que oyó ese sonido estaba en el gimnasio, por lo que creyó que no eran más que sus propias pulsaciones. Bajó de la elíptica lleno de sudor y fue a la piscina, donde nadó sin parar. Siempre le había gustado el agua y desde hacía un tiempo se había convertido prácticamente en una obsesión. Cuando acabó una serie de largos se puso a flotar y todas las preocupaciones de la semana desaparecieron. Se duchó y salió del edificio oyendo todavía aquel ruido, pero no le dio mayor importancia y cuando subió a su coche lo silenció con la música. No le gustaba ir al gimnasio en coche (él había criticado siempre a la gente que lo hacía), pero desde su accidente con la bicicleta hacía unos meses intentaba evitar el asfalto sin la protección de un automóvil. Había estado a punto de morir atropellado por un coche de camino al trabajo, lo que Amanda le había advertido siempre que ocurriría tarde o temprano. Estuvo dos días inconsciente, en los que Amanda no se separó ni un momento de su lado. Al despertar le dijeron que todo había ocurrido a causa de la muerte de una chica unas calles mas abajo. Un camión la había atropellado y había acabado sobre la parada de autobús, retrasándolo y haciendo que chocara más tarde contra él. Una serie de catastróficos eventos.

martes, 13 de diciembre de 2016

#31 Pichopalo (Parte 2)

Aquí está la primera parte.

VIERNES
No hace falta que se pregunte si su hermano está por allí, porque en cuanto su madre cierra la puerta empiezan los golpes. Axel le grita que se calme, pero nada cambia. Ya no es solo la puerta, todas las paredes parecen temblar ante los golpes de Nic. Su hermano incluso teme que los vecinos se presenten en la puerta para saber qué está pasando.

Axel enciende el portátil para demostrarle a su hermano que aún está intentando ayudarle. Busca la dirección de Helena en Google Maps y ve que no está tan lejos, que podrá ir y volver antes de la hora de la comida, así sus padres no sabrán que se ha ido. Se viste y va hacia la puerta de casa, pero está cerrada y por mucho que lo intenta no se mueve, parece soldada al marco. Desiste y vuelve a su habitación, sin saber qué más hacer. Piensa en buscar a Helena en Internet, pero no sabe su apellido, por lo que apaga el portátil.

-Nic, para ya. Dime qué es lo que quieres.

lunes, 12 de diciembre de 2016

#31 Pichopalo (Parte 1)

Imagina que eres incapaz de salir de un piso durante una semana. Cuenta cronológicamente cada día y por qué no puedes salir.

LUNES
El despertador suena, pero no hace ningún amago de apagarlo. Gira en la cama hasta que el sonido se vuelve insoportable y le obliga a levantarse. Recoge la manta que se le había caído al suelo y la deja sobre la cama. Sale de su habitación medio a oscuras y se encuentra a su madre, que lo está cogiendo todo para irse a trabajar, cuando lo ve y se para en seco.
-Axel, ¿te encuentras bien?
-Tengo mucho frío, no me encuentro demasiado bien.
Va al baño y allí coge el termómetro, que se pone bajo la axila.
-¿Pita ya o qué? -su madre aún se está preparando, va a llegar tarde a la escuela-.
-Que va, este termómetro siempre tarda un montón -y como para llevarle la contraria, este suena-.
Y marca más de 38º. Aunque no le gusta, su madre le dice que se quede en casa, que yendo al instituto se pondrá peor. En cuanto ella se va, la casa se queda en silencio y él, solo allí en medio.
Pasa la mayor parte de la mañana en el sofá viendo una serie de ciencia ficción que le había recomendado su hermano y jugando al móvil. Ha intentado hacer algo de deberes, pero las obras que llevan semanas haciendo en el piso de enfrente no le dejan concentrase. Empieza a estornudar sin parar, y va corriendo al baño a coger papel. Pero de camino se para delante de la puerta de la habitación de su hermano, que está abierta. Esa puerta lleva 4 meses cerrada. Se limpia en el lavabo y vuelve. Está todo tal y como la habían dejado, con sus posters en las paredes y los zapatos bajo el radiador. Aunque huele un poco a cerrado, y eso que cada fin de semana sus padres la ventilan y la limpian por encima. Da una vuelta y coge de su estantería el mazo que tanto le gustaba. Siempre lo utilizaba para zanjar cualquier discusión, sobre todo si era él el que iba perdiendo.
Se acerca al armario y empieza a notar frío, como en su habitación toda la noche. Se había levantado en mitad de la noche para coger una manta, pero no había mejorado la situación. Se vuelve a sonar y se escuchan golpes suaves contra la puerta del armario. Se separa un poco, sin comprender nada, pero los golpes se vuelven más fuertes y los libros de la estantería que reposa sobre el armario empiezan a temblar y a caer al suelo.

martes, 22 de noviembre de 2016

#44 Río rojo

Comienza un relato con: “No te volveré a fallar, te lo juro”.

-No te volveré a fallar, te lo juro.
-Lo siento, pero no te puedo perdonar.
El joven se arrodilló y le imploró perdón, pero ya no había nada que hacer. Luca le tocó la frente empapada de sudor y le despojó de toda su humanidad, convirtiéndolo en el monstruo que es ahora.
Yo supe todo esto más tarde, cuando mi hermano llegó para decirme que se marchaba, que ya no podía aguantar estar rodeado de esta gente, porque creía que era cuestión de tiempo antes de que todos le traicionasen. Tuvimos una gran discusión, en la que nos dimos cuenta de que teníamos puntos de vista muy diferentes sobre la vida y sobre el sentido de nuestra existencia y la de los demás. Entre lágrimas mutuas me abrazó y se alejó de allí sin mirar atrás. Aún no he vuelto a verle.

jueves, 17 de noviembre de 2016

Capítulo 1: Postrimería o El origen de todo

Aprovechando que me ha tocado inaugurar esta nueva sección, me gustaría hablaros de un relato muy especial para mí: Postrimería. Este fue uno de los primeros relatos que escribí de manera más seria, hasta entonces solo había escrito el inicio de decenas de novelas que no habían llegado ni a las 10 páginas (y pocas eran las que llegaban a tanto). Pero que no escribiera en serio no significa que no creara, porque nunca he dejado de crear mundos e historias, pero no conseguía plasmarlos de la manera que quería. No me convencían como estaban escritos, y los empezaba una y otra vez hasta que dejaba la historia estancada y se perdía entre mis recuerdos.
El origen de Postrimería, aunque suene a cliché, fue a través de un sueño. Ese sueño también lo plasmé, aunque cambié varios detalles, en Ocaso, y acabé dándole otro trasfondo (finalmente es un sueño de Will, obsesionado con el niño que despareció en Litha).

martes, 15 de noviembre de 2016

#28 Coro

 Escribe un relato en el cual el personaje principal se despierta con una llave agarrada en su mano. Céntrate en cómo llegó a tener esa llave y qué abre.

“Y ahora, despierta.”
Mis parpados se van abriendo lentamente, dejando pasar la luz hacia mi retina. Me incorporo con dificultad (no he dormido bien) y entonces me doy cuenta de que hay algo frío en mi puño cerrado. Mi mano se abre y me muestra una pequeña llave negra, oxidada. La acerco a la ventana, en busca de alguna pista sobre su origen, pero es completamente lisa. Oigo unas voces en el pasillo y me guardo la llave en el zapato, no quiero que me quiten el único objeto que tengo.
Se oye un ruido de llaves y se abre la puerta (nota mental: probar de abrirla con mi llave más tarde). Un carcelero entra y trae consigo un chico de unos 20 años, que mira al suelo como avergonzado.
-Te traigo un nuevo compañero de juegos, espero que lo paséis bien.

jueves, 3 de noviembre de 2016

#46 Comedia

Escribe una historia que tenga lugar en un taller mecánico.


Interior de un garaje, de día. Se escucha el sonido de un motor apagándose. Una chica de 25 años, MELAENA, está sentada en una mesa llena de papeles. TYM (29 años), el dueño del coche, abre la puerta y sale de él.


MELAENA (con voz irónica): Buenos día, Tym. ¿A qué debo esta maravillosa visita?

TYM: Déjate de bromas, por favor. ¿Por qué me has llamado a estas horas? Sabes perfectamente que tendría que estar trabajando.

MELAENA (se levanta de la mesa y empieza a jugar con una llave inglesa): Oh vamos, una no puede ni divertirse un poco en esta vida… El Jefe quiere que le hagas un pequeño favor.

TYM: ¿Pequeño como el de la última vez? Por poco me pillan falsificando aquel informe.

martes, 4 de octubre de 2016

#27 Pugilato

Escribe una escena de lucha y/o mucha acción.

Abrí la puerta ante la atenta mirada del barman y bajé las escaleras. Entré en el "vestuario", donde me quité la camisa y los zapatos y los guardé en mi mochila, de la que saqué los guantes.

-Toni, ¿estás listo? Todos te estamos esperando.

El árbitro me miraba desde la puerta, con cara de impaciencia.

-Sí, en un momento salgo.

Abrí un bolsillo pequeño de la mochila y sujeté la foto que había dentro. El embrión (¿o era feto?) ya tenía 10 semanas y acabábamos de oírle los latidos de su corazoncito. Aguanté la foto contra mi pecho y le prometí entre susurros que aquella vida terminaba ese mismo día, de la manera que fuera.

Salí de la habitación y le hice un gesto con la cabeza al árbitro, que empezó a saludar a los miembros del público. Nombró a mi rival, "El Narrador" (que se dedicaba a explicar cada golpe, creyéndose comentarista deportivo) y a mí.

Aparté al público con cara de superioridad, lo que se esperaba de mí, y entré en el círculo hecho con cinta adhesiva blanca, que ya empezaba a desengancharse. Saludé a mi contrincante y el árbitro nos recordó las reglas, e hizo que prometiéramos que jugaríamos limpio. Lo hicimos y nos chocamos los guantes, a lo que cada uno se fue a una punta del "ring" improvisado. Desde allí pude ver entre la gentada al señor Bali, mi jefe. Se lo debía todo a él y tras echarle una mirada, me prometí que le daría un buen espectáculo. Era lo mínimo que podía hacer si esa iba a ser mi última pelea. Todos le teníamos miedo, tenía muchísimo poder en la ciudad, pero sabíamos que era un gran hombre.

jueves, 22 de septiembre de 2016

#8 Diapedesis

Reescribe algo que escribiste hace tiempo, pero usa un narrador distinto.

Aquí tenéis el relato original: Postrimería.

Es estupendo mi trabajo. Constituye un placer especial llevar a las personas hasta su destino final. Antes de que alguien suba apuesto conmigo mismo cómo reaccionará el siguiente pasajero, si es que lo relaciona todo antes de que sea demasiado tarde. Los pasajeros van y vienen, todos con la misma cara de desconcierto. Hasta que descubren la verdad.

martes, 20 de septiembre de 2016

Postrimería

Este relato lo escribí hace mucho tiempo, fue de los primeros relatos "en serio" que hice, así que le tengo un cariño especial. Es el primero ambientado en el mundo que he creado y que ha sentado las bases a la mayoría de relatos posteriores. Espero que lo disfrutéis.

Al recobrar la consciencia le sobrevino un intenso dolor de cabeza, por lo que tuvo que seguir tumbado en el suelo con los ojos cerrados durante un tiempo. Cuando el dolor remitió un poco, abrió los ojos y empezó a erguirse muy despacio. Al final consiguió ponerse de pie, pero aún tenía que apoyarse en la silla que tenía más cerca. Entonces se preguntó qué le había pasado. Lo único de lo que se acordaba era que había notado un dolor muy fuerte en el brazo izquierdo, y por eso pensó que le estaba dando un ataque al corazón, pero al ver que ya no notaba ese dolor descartó la idea. No recordaba haberse desmayado, y comprobó su reloj para ver si había estado inconsciente durante mucho tiempo, pero entonces vio que se había roto al caerse, y que marcaba las 12:11
Decidió ir a un hospital, pues no sabía lo que le había pasado, pero no quiso llamar a una ambulancia. Ya había estado en una de ellas cuando era pequeño, cuando a su padre le había dado un ataque de corazón. Uno de verdad, pensó. Y ese fue el último vehículo en el que se montó su padre. Así que decidió coger un taxi, pues no estaba muy seguro de si se volvería a desmayar o no, y prefería que si eso pasaba, no fuera él el conductor.

martes, 13 de septiembre de 2016

#13 Thule (Luces del norte)

Usa el título de tu libro favorito cuando era pequeño/a como inspiración para tu siguiente historia. Escribe una historia que no se asemeje a la original.

Las campanadas de la iglesia le devolvieron a la realidad. Ya eran las cinco, y debía salir corriendo a recoger a su hermana del colegio. Se despidió de la bibliotecaria, que se lamentó de que ese día no pudiera coger ningún libro.
En la puerta del colegio estaba esperando su hermana, sentada en las escaleras, acompañada por su profesora. Will, mientras recuperaba el aliento, saludó a la pequeña Sofie, que le apartó la mirada, incómoda.
-Puedes entrar un momento, ¿Will?
La profesora Shipp había sido su maestra cuando tenía la edad de Sofie, y siempre había pensado que era una gran persona, siempre se preocupaba por sus alumnos. Por eso se alegró mucho de que también diera clases a su hermana.

martes, 6 de septiembre de 2016

#49 M.

Escribe un relato sobre una novia que tiene dudas antes de su boda. Describe la tarta y los invitados.

Int. habitación día

(Habitación de hotel bien iluminada. En la cama está puesta la ropa de calle de la novia. Ella se está mirando en el espejo. El vestido es largo sin cola y únicamente con una manga de encaje, la derecha. En la nuca se puede ver un tatuaje que quiere representar una M en un circulo. En el cuello tiene un collar con una piedra verde engarzada. El velo está sobre la mesa, al lado del maquillaje. Mientras gira sobre si misma para verse desde diferentes ángulos entra Melaena.)

MELAENA (mirándola de arriba abajo): Hola, preciosa. ¿Por casualidad no conocerás la canción de la nalga?

ELISABETH (aguantando la risa): Pues me parece que no.

MELAENA: ¿Te la toco?

(Las dos ríen y se dan dos besos. Melaena también le mira el vestido desde diferentes ángulos. Aparta la ropa que está en la cama, deja su bolso a un lado y se sienta. Va vestida de dama de honor, con un vestido verde que resalta sus ojos de color almendra.)

martes, 23 de agosto de 2016

#37 Desfile

Escribe una historia con los siguientes elementos: orejas, bufanda, sonajero y guirnalda.

Al principio de todo solo había oscuridad. Poco a poco se fue iluminando su mundo, hasta que irrumpió en llanto. Los doctores dijeron que estaba todo bien, era un bebé perfectamente sano, así que en cuanto su madre se hubo recuperado, se llevaron al nuevo miembro de la familia a casa. Allí le recibió toda la familia con besos y regalos. La casa se llenó de 
(alguien me coge de la mano y me la aprieta con cariño)
ositos de peluche, ropa enana y sonajeros de todos los colores. Tras muchas noches en vela, el bebé fue creciendo, aprendiendo a hablar, gatear, andar... Después llegó la guardería, y más tarde la escuela. Allí hizo sus primeros amigos. Llegada del nuevo bebé a casa, un hermanito.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...